Tuesday, January 15, 2008

"Pero en las grietas está Dios, que acecha"


Hace algún tiempo vi una serie de fotos de la fotográfa Elda Harrington, que estaban tomadas desde el interior de un auto, estando ella al volante.

En su sitio web, Elda se refiere así a esta serie:

"El planteo del trabajo es tomar fotos desde el auto, mientras manejo, en días de lluvia y con el auto en movimiento. Es una mezcla de desafío, miedo, el riesgo permanente. Como diría Borges: Pero en las grietas está Dios, que acecha."

Hoy fué un día arduo: entregamos el local de Alto Palermo. Cuando me subí al auto para manejar hasta el shopping, estaba diluviando, y siguiendo la propuesta de Elda hice varias fotos. La que mas me gusta es esta:


Seguramente lo que sigue será una suerte de "abuso de gambeta poético", pero sinceramente creo que está bueno que hoy haya llovido.... que el agua se lleve lo que se tiene que llevar, porque tenemos muchas razones para arrancar de nuevo.

- Ernesto.

8 comments:

diego said...
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Chirli said...

Hola.
Desde que me entere lo de capitulo no puedo ir a alto palermo.
El finde anterior a que empezaran a cerrar compre un diario de Anne Geddes para escribirle su historia a mi sobrino.
Ese diario lo busque por todos lados y solo lo consegui ahi.
Salude tambien a los chicos del local, quienes vi muchas veces en desayunos de sudamericana etc.
Me entristecio tanto, pero tanto, se lo que es una libreria independiente, principalmente por mi flia y tambien porque me gustaria algun dia tener una y no dar el brazo a torcer. Siempre labure en el libro, nunca tuve otro trabajo. Y cada vez que me entero que cierra una o pasa algo me pone mal.
Hoy yo trabajo en una cadena, en florida y para nada es lo mismo, no es nada, de por si mis libros no los compro ahi, salvo raras ocaciones, prefiero ir a librerias que me aconsejen que me ayuden y que sepan realmente lo que busco, en capitulo yo encontraba eso.
Ire a galerias...me queda mas cerca de mi laburo.

Besos y un fuerte abrazo

humanoide said...

La verdad que quedó buena la foto. Mis más calurosos saludos.

Alberto E. said...

A ver si lo entiendo, ¿dicen que estos tiempos los convirtieron en escépticos, o que estos tiempos confirman su escepticismo? Si como ustedes postulan, "cultura" y "consumo" no van de la mano (y por eso se necesitan librerías que no apunten al "consumo masivo"), entonces: ¿por qué llorar la leche derramada de no estar más en el shopping que es el palacio del consumo? Supongo que los lectores que no se encandilan por esas luces podrán comprar en otros lados. Y que se entienda: no veo mal las librerías en los shoppings ni los shoppings en las librerías, pero intento razonar con la lógica que ustedes proponen y no comprendo el por qué de tanto apego a algo tan abominable como el Alto Palermo (salvo que estar allí sea más redituable que en otro lado).

En otro orden de cosas, ¿qué tienen de malo las cadenas de librerías? Me lo pregunto como editor. Piden el cincuenta por ciento, pagan puntualmente y liquidan de la misma manera. Capítulo 2, por ejemplo, exige el cuarenta y cinco, hace el favor de tomarle los libros a una editorial independiente y no los exhibe (y eso que si somos todos hinchas de “independiente” deberíamos ayudarnos, ¿no?). Me pregunto, ¿es ese cinco por ciento de diferencia el que hace que las cadenas naden en dinero y las librerías independientes como Capítulo 2 no? ¿O Capítulo 2 tiene por política pedirle más descuentos a las editoriales más pequeñas y obtienen menos descuentos que las cadenas de las editoriales grandes y masivas como Planeta, Sudamericana, Ediciones B, Urano, etc? ¿Es por eso que se quejan? ¿No creen que las mismas grandes editoriales que avanzaron sobre la cadena de distribución llevando sus libros directamente a las librerías independientes pueden hacer lo mismo con las librerías y llevarlos al público directamente? ¿Acaso Planeta, Urano, B, Sudamericana and friends no pueden hacer su propia red de librerías (de la misma manera que tienen copados los supermercados con Market Self)? ¿Acaso no pasa ya en España con Casa del Libro y Espasa Calpe? Y, en ese caso, las librerías independientes tendrían que competir con sus proveedores, que, para hacer más rentable su propio negocio tipo Casa del Libro, les van a quitar descuentos. Pese a todo, Capítulo 2 (y otras librerías, no quiero demonizar a nadie) decide priorizar, beneficiar el trabajo con las editoriales “grandes” que en algún momento los van a apuñalar por la espalda.

El capitalismo es así, ya lo decía Marx: “Los capitalistas van a vendernos la soga cinco minutos antes de que los colguemos”, y no tiene nada de malo: son las reglas del juego. Como editor independiente las acepto y les hago sin chistar el cuarenta y cinco por ciento a librerías que no tienen ni la cuarta parte del caudal de ventas que las cadenas y no protesto por la exhibición y llamo mil veces para pedir liquidaciones. Lo que no entiendo es por qué ustedes no aceptan las mismas reglas, por qué el “pez grande se come a pez chico” está bien cuando ustedes son el pez grande (las editoriales pequeñas necesitamos mucho más a las librerías de lo que ellas a nosotros), pero está mal cuando el pez grande es Alto Palermo (parece que el shopping los necesita menos a ustedes de lo que ustedes al shopping para facturar).

A ver si lo entiendo: empecé con una cita de Sam Shepard y voy a terminar con otra cita: “Muchachos, saquémonos las caretas”. Esta es de Flor de la V.

Ernesto said...

"alberto e.": contás que sos editor independiente y hablás de la política comercial de mi librería. Nos conocemos? Contame quien sos, ya que me gustaría responderte, sabiendo con quien estoy "hablando".
- Ernesto.

Alberto E. said...

Ernesto,

no creo que nos conozcamos. Siempre hablé con dependientes de la librería. La decisión de no poner mi nombre, fue un hecho consciente. Si pudiera darme el lujo de perder puntos de venta, te lo diría. Pero necesito comer, como todos. De todos modos me interesan tus argumentos. Los argumentos (yo te ofrecí los míos) son más valiosos que los nombres, ¿no?

Diego A. said...

Alberto E. disiento contigo. No por tus argumentos, pues ellos son convincentes y arduamente procesados, sino en lo que intuyo que te anima al hablar: Una suerte de encono personal.
Trabajé poco pero intenso tiempo en Capitulo 2 y puedo dar fe que la lógica que postulas no cabe al caso. He sido partícipe y acompañante de cuantas ídeas y acciones Ernesto propuso para multiplicar las ventas de las pequeñas editoriales, y también he sido testigo de la desidia por parte de ellas al respecto. Quizás no te tocó, por un desacierto no fuiste convocado a las propuestas; pero eso no te da derecho a generalizar sobre las políticas de Capitulo 2.
Hobswan sostiene que los hombres del siglo XIX advirtieron que aquel nuevo mundo que se gestaba a su amparo no se detendría. Nosotros ya lo sabemos, así que, desnudada esta cuestión, no tiene caso señalar culpabilidades, argumentadas o no. Argumentar no es tan difícil.
Como no soy un hombre argumental, concluiré con un pequeño recuerdo:
Aunque la campaña "Opción Libros" fue una propuesta gubernamental, La familia Skydelsky postuló militancia al respecto: Nos pedía a los libreros que leyéramos los libros e intentaramos hallarles lector.
Opción libros era un riezgo, ninguna cadena se sumó a la propuesta.
Es una lástima que no tengas la entereza y coraje suficiente para decir cuál es tu editorial, (puesto que cada editorial es un caso diferente) y así poder hablar con más suficiencia. Pero lo cierto es que durante la campaña de opcion libros Jamás ninguna de las editoriales convocadas vino a la librería a charlar con nosotros, a enterarse de cómo iban las cosas, a traernos ejemplares a los libreros (Cosa que sí hacen las grandes editoriales y, creeme, conmueve plenamente a los libreros) jamás ninguno propuso nada; ninguno organizó un encuentro para contarnos sobre sus libros (A diferencia de las cadenas, en capitulo2 las posibilidades del libro se planteaban en términos de contenido, no solo de viabilidad comercial)
Las cantidades que mandaban eran miserables y por ello imposible destinarles exhibición, cuando Ernesto los contactaba para reclamarles por lo difícil que resultaban las cosas de esa manera, lo único que obtenía era desinterés y enfado. Presumiblemente las cosas no salieron muy bien.

Cada cual tiene sus propias razones y experiencias que lo conminan a actuar y pensar de tal o cual manera. Como conozco el rubro y he trabajado durante muchos años en las librerías más reconocidas de Buenos Aires, basándome en mi experiencia juzgo equivocado tu parecer aunque tu lógica pareciera ser más certera y sólida que la mía.
En las grandes cadenas cuando un editor va a vender o consignar sus libros lo atiende un hombre de negocios, cuando va a Capitulo 2 lo atiende un librero y además un hombre de negocios. Yo creo que eso es bueno, sino al diablo todo, pongamonos a estudiar marketing y finanzas, olvidemos el resto y "que se mueran los feos".

un mundo de barnes & noble said...

me encanta vuestro blog, Ernesto.Soy librera y comprendo las desazones que tiene este primero oficio y luego negocio.Cuando me enteré que se iban de palermo, me entristecio la manera en que se está exterminando sistemáticamente a los realmente Libreros,. no quiero abrir juicios de valor sobre otras librerias que lo unico que hacen es mantener lejos del libro a sus dependientes.Una lástima.Trabajé años en Fausto con prestigiosos libreros y los llamo prestigiosos no por fama, si no por experiencia, solvencia y un profundo amor a los libros.Ustedes permanecen con ese espíritu de antaño.He ido a sus locales y pude comprobar, ese amor que tiene la gente que trabaja contigo.
Y estoy contigo Diego a, me recomendaste libros en diversas ocasiones y te he escuchado hablar desde un micro espacio en la tv.
Mis respetos para ustedes y como dice un poeta argentino, Raul Gustavo Aguirre: "degollar, puede ser necesario.La infamia consiste en degollar y querer estar limpios"
y va para ti, mi querido Alberto que tienes que comer, pero puedes morder impunemente a quienes te dan,ese sagrado alimento.